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| Ofreciéndoles el presente a las viejecitas del asilo. |
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| Jovita ayudando a descubrir los regalos a la Madre encargada |
Recientemente el FORO NACIONAL OBRERO se dio a la noble tarea de lanzar una campaña de solidaridad, destinada a recolectar ropa de invierno para todas aquellas viejecitas que viven permanentemente en el Asilo de Nuestra Señora de Guadalupe en Tampico, Tamaulipas (México), fijándose esta organización obrera una meta de 400 prendas.
La buena noticia es que gracias a Dios y a la generosidad de las personas, la meta propuesta fue rebasada, alcanzándose 486 prendas abrigadoras en buen estado, ¡y listas para reestrenarse!
Al respecto el mensaje que dio el señor Carlos A. Rosario Hernández, secretario general del Foro Nacional Obrero, fue un llamado urgente a la reflexión para dejar de lado el egoísmo y la ingratitud humana, y no olvidar a todas esas ancianitas que un día entregaron lo mejor de sus vidas a sus esposos, a sus hijos y a sus familias, incluyendo a sus respectivas comunidades.
El placer y el gozo profundos de dar al prójimo, fundamentalmente a los que más necesitan, un poco de lo que tenemos, o de desprenderse de algunos bienes que muchas personas poseen en enorme abundancia —agregó el señor Carlos A. Rosario Hernández— es reflejar lo mejor que tiene el ser humano, así como de poder colaborar para que un grupo de mexicanos y mexicanas olvidados, en muchos de los casos por sus propios familiares, puedan acceder a una vida humana digna.
Consideró el dirigente obrero que coadyuvar en la disminución de los índices de pobreza y escasez de la gente y de los pueblos, no sólo es tarea exclusiva de los gobiernos, sino también de una sociedad civil que, lamentablemente y a pasos agigantados, está demostrando muy poco respeto por la vida humana, destruyendo las diversas formas culturales e incluso acabando con la vida espiritual de los individuos.
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| Una ancianita compartiendo su merienda con Jorge Navarrete |